El primer ministro francés admitió que no se sabe cómo Abaaoud llegó a Francia, pero subrayó que no considera que los servicios de información hayan «fallado»
A nadie le cabe duda ya de que este viraje en la política de asilo de la canciller se debe más bien a la presión política que a razones de seguridad o al innegable desbordamiento de los centros de asilo