Además de relojes, chocolates, quesos y los incontables secretos que encierran sus cajas fuertes, Suiza tiene, al menos una vez al año, un lugar donde se pueden encontrar auténticas joyas. Es su salón del automóvil, donde las grandes marcas palidecen a veces frente a los portentosos carroceros con imaginativos modelos.
Solo representan, de momento, el 3% de todos los turismos, pero los vehículos híbridos y eléctricos apuntan a un crecimiento lento pero continuado, favorecidos por los problemas medioambientales preocupantes ya en las grandes ciudades y por el alza de los precios de los combustibles.