Entre finales de 1995 y comienzos de 1996, la Xunta impulsó una ambiciosa prospección frente a las Rías Baixas y el norte de Portugal para localizar yacimientos de oro negro, pero los resultados fueron negativos
Los parquistas firman un acuerdo de colaboración con la empresa que promueve la reapertura de la mina de Touro, que prestará apoyo económico en la lucha contra este depredador