Los técnicos de la central nuclear están estudiando arios modos para evitar que la radiactividad se filtre al mar, especialmente los isótopos más longevos del yodo o el propio plutonio.
El hallazgo de plutonio en el suelo de la central, unido a la alta radiación en el agua, muestran que la situación es «muy seria» y sigue sin ser controlada, admitió hoy el Gobierno japonés.