Tras el incendio del Hindeburg, y a pesar de que el Graf Zeppelin podía ser reconvertido para usar helio (no inflamable) en vez de hidrógeno, la era de los dirigibles llegó a su fin.
Figuritas, teléfonos móviles, camisetas, utensilios de cocina e incluso una motocicleta con la estampa de «Kitty» son tan solo algunos de los productos que conforman la exposición.