La adaptación presentada en la Berlinale es un vehículo lujoso para que la actriz se recupere de la batalla cruenta que le ganó Adéle Exarchopoulos en Cannes
El dirigible orgullo de la Alemania de entreguerras surcó el cielo de la ciudad olívica en el verano del año 1929 durante su viaje de la vuelta al mundo en 128 horas