Oviedo es una ciudad que suele entrar por el ojo de los visitantes, si bien, no de todos. Viajeros que han dado con sus huesos en la capital del Principado llegan a opinar cosas como que Santa María del Naranco «tiene poco encanto», San Miguel de Lillo «no es para tanto» o que sus esculturas urbanas «son mamotretos» y meras «horteradas»
La delegada del Gobierno en Asturias, Adriana Lastra, afirma que es «un dispositivo que no tiene parangón en toda España», destacando el carácter «deportivo y festivo» del evento