Esta nueva figura se encarga de supervisar las escenas de series, películas y obras de teatro en las que haya desnudos, contacto físico o violencia sexual
Está rodando en A Coruña, donde le encanta «pasear por la playa y comer esos guisos gallegos tan ricos». El intérprete, que lleva más de 30 años de oficio, confiesa que empezó a hacer teatro como terapia