Aunque está de acuerdo con el voto positivo de Mas, le reprocha que no lo haya hecho con normalidad, el mismo 10 de abril, dando ejemplo a sus ciudadanos.
El hombre ya había sido condenado en 1993 a 57 años de prisión por la muerte en 1988 de su ex pareja primero, y posteriormente por la de su hijo de seis años.