El Área Territorial de Investigación de la región policial del Camp de Tarragona se ha hecho cargo de las investigaciones y el juez en funciones de guardia ha decretado el secreto de sumario.
La jueza considera que el ciudadano, de nacionalidad china, no entendió lo que le pedían los agentes al realizarle la prueba y, por tanto, no cometió un delito de desobediencia a la autoridad.