El tipo de explosivos indican que «estaban dirigidos a individuos y su capacidad de destrucción no era suficiente para multitudes o grandes edificios».
El herido primero arrojó una granada a un taxi que intentó alquilar y luego, al verse perseguido por agentes del orden, lanzó otro artefacto, pero se le escapó de las manos y estalló destrozándole las dos piernas
Estos números rojos contrastan con el resultado del mismo periodo de 2010, cuando el fabricante de la PlayStation tuvo un beneficio de 129.200 millones de yenes (1.287 millones de euros).