El tabaquismo está lejos de ser un problema superado. La presión social y las dos leyes antitabaco han conseguido bajar el consumo, pero el cuerpo no olvida. Los años enganchados a los cigarrillos pasan factura. Aunque todo el mundo abandonara hoy la adicción, seguiría muriendo gente por sus efectos. Aún así, una retirada siempre es la mejor alternativa.
La neumóloga abre el jueves una serie de charlas saludables en un encuentro en el que analizará las consecuencias del tabaquismo y sus repercusiones médicas