A los 40, vendió su casa y su coche, y fue enlazando proyectos profesionales por distintos países. Lleva 32 en la mochila. Y de Ponte Caldelas no se marcha, porque no es capaz...
Con su adhesión pone fin a dos siglos de no alineación militar y refuerza el control aliado sobre todo el mar Báltico. El país cuenta con unos 25.000 soldados