El finlandés llegaba en vuelta y el inglés rodaba lento, cuando en lugar de apartarse a un lado, se fue hacia fuera cortando así la trayectoria del de Alfa Romeo
Superhéroes, resurrecciones de viejas franquicias, coches y barcos que se hunden. El público se aferra al gran espectáculo y confía en Hollywood a la hora de llenar los cines