El juez de Madrid que instruye el caso abierto por el accidente del avión de Spanair en el aeropuerto de Barajas el 20 de agosto de 2008 ha citado hoy a seis nuevos testigos.
Los viajeros abarrotaron las terminales gallegas y se aburrieron en ellas. Pocos lograron volar y hubo hasta quien pagó 1.200 euros por desplazarse a Madrid en taxi