Tendrá que indemnizar con 250.000 euros en conjunto a tres familiares de las víctimas. La Audiencia recalca que atacó a sus víctimas de forma sorpresiva y no podían escapar.
Miguel Gil, un vecino de la localidad pontevedresa, admite ante el jurado haber matado en agosto del 2020 con una pistola a sus dos familiares, que fueron a su casa a reclamarle una escalera