La tibieza del CSD le permite retomar su influencia al salir de la cárcel, con un sustituto de su confianza y el anuncio de la nueva directiva aún pendiente
Alega que existe un desgaste físico y psíquico por estar en prisión preventiva en Soto del Real y expone que su libertad no es incompatible con la imposición de medidas cautelares