La vicepresidenta del Gobierno ha defendido la plena independencia del Tribunal Constitucional que el sábado prohibió cualquier sesión de investidura de Puigdemont como presidente de la Generalitat que no sea la presencial
El Gobierno recurre al Constitucional al considerar que el expresidente catalán «carece del derecho de libertad deambulatoria» y pone a prueba a Torrent