Sáenz de Santamaría se esforzó hasta el final en pactar una lista de unidad, pero la negativa de Casado, seguro de su victoria, aboca hoy al PP a una votación que puede dividir al partido
Sáenz de Santamaría reivindica la gestión del Gobierno y culpa a la corrupción de la pérdida de tres millones de votos, mientras Pablo Casado consigue el apoyo de la mayoría de los exministros