Los estudios independientes se han mostrado durante los últimos años como una potencia en la creación de videojuegos frescos y originales. Sus títulos, creados con un gran y observable mimo, han llegado a marcar tendencia en géneros como el terror o las aventuras gráficas. La plataforma de compra online Steam les sirve de paraíso y punto de reunión entre creadores y jugadores.
Carlos Pereiro