La operación se inició cuando el buque de la Armada española, que participa en la misión «Atalanta» de la UE contra la piratería en aguas de Somalia, detectó el radar parado del barco secuestrado.
Los responsables de las tres unidades destacadas en la operación dieron la voz de alarma sobre los campamentos piratas, donde la actividad preparatoria «es alta».