Feijoo desactiva la bomba de Sogama y sacrifica su mayor pieza política en seis años en vísperas de acudir al Parlamento para lanzar las medidas de regeneración democrática
Admite que su continuidad en el cargo enturbiaría la comparecencia parlamentaria del presidente de la Xunta sobre corrupción, pero achaca su dimisión a solo una «posible incompatibilidad»