El país se encuentra en una situación financiera desesperada, por lo que ambos líderes buscan contar con un Gobierno cuanto antes y cuya primera labor será la de renegociar la ayuda de la UE y del FMI.
Los irlandeses acuden a la cita electoral con la certeza de que el gobernante partido Fianna Fáil (FF) sufrirá un descalabro electoral sin precedentes.
El Gobierno remitirá a la Fiscalía tanto los estatutos del partido como los informes policiales con los que cuenta sobre la nueva estrategia política de Batasuna.