El primer ministro de Italia ha comenzado muy sonriente el año político un mes después de que fuera golpeado con una miniatura de la catedral de Milán.
El primer ministro italiano cree que las prioridades en la política italiana para este 2010 son «la reforma tributaria, la reforma de la Justicia y la reforma institucional».
Sonriente y recuperado tras la agresión sufrida hace unas semanas en un mitin en Milán, Il Cavaliere se ha dejado ver en compañía de su hija y sus nietos.
«Mi fama vinculada con Silvio me desfavorece: me han negado trabajos sin ni siquiera realizarme unas pruebas», asegura la joven que llamaba «papi» a Il Cavaliere.