Ray Gosling reconoce en un documental que en el pasado ayudó a morir a su pareja, enfermo de sida, cuando los dolores de la enfermedad se volvieron insufribles.
Según los científicos, una vez conocido el origen del virus transmitido, se puedan desarrollar nuevas vacunas y medicamentos para prevenir la propagación del VIH transmitido sexualmente.
La esposa del disidente, Liu Xia, que pudo verle hoy en la lectura de sentencia en el tribunal, dijo que al abrazarle sintió que «había perdido mucho peso», pero que estaba bien de salud.