El Juzgado de lo Mercantil exime a Lalín de pagar el canon por las fiestas entre 2004 y 2008. También reprocha a la sociedad que duplicara facturas y fijara unilateralmente y de forma discrecional las cuantías a abonar.
Un emotivo «¡Viva Berlanga!» da el último adiós al gran cineasta, cuyos restos ya reposan junto a los de su hijo Carlos en el cementerio de Pozuelo de Alarcón.