Paula Táboas equipara a los letrados del turno como unos «falsos autónomos» de la Administración de Justicia y se pregunta: «Cómo funcionaría la Sanidad Pública si funcionase a golpe de gritar: ¿Hay un médico en la sala?»
La sala reconoce que la mujer, madre de varios hijos, no está capacitada para realizar ningún trabajo con un mínimo de profesionalidad y le concede 800 euros de pensión al mes
El Instituto Social de la Seguridad Social recurrió la solicitud de incapacidad permanente absoluta para una mujer cuya profesión es limpiadora forestal