La mujer tenía 31 años en el momento de dar a luz y fue defendida en esta causa por el abogado de Fisterra Cipriano Castreje. El TSXG considera probado que la demandante sufrió «daños desproporcionados»
La sentencia es firme porque la entidad no presentó el recurso que había anunciado tras revocarle la pensión al trabajador alegando que había experimentado una mejoría cuando, según informes médicos del Hospital de Cabueñes, «no logra realizar tareas básicas como agacharse a ponerse los calcetines»
Cuando quiso quedarse embarazada y acudió a la Seguridad Social recibió una moralina: «Ya encontrarás a alguien con quien tener un hijo», escuchó. No se desanimó y actualmente pelea por los derechos de las familias monoparentales