Con 14 años, en 1975, este profesional comenzó a trabajar en el ayuntamiento de Valdés, en el que ha hecho prácticamente de todo, salvo ser alcalde. En apenas unos meses le llega la bien merecida jubilación. «Me gusta mucho el trabajo que tengo y soy muy respetado», reconoce
Le diagnosticaron una leucemia a los 34 años; y otra a los 51; las secuelas le obligan a vivir a otra velocidad, pero consciente del valor de «las pequeñas cosas» y de la importancia de que la donación cale en la sociedad