Alega que en los años 80, cuando falleció su progenitor, ya no podía trabajar en nada debido a su abuso del alcohol y la heroína, que se había vuelto un vagabundo y que incluso lo habían echado de la mili
Tendrá que pagar un recargo de 2.593 euros al funcionario al considerarse accidente de trabajo y porque los inspectores laborales descubrieron que no había un plan de prevención tras recibir quejas por la sobrecarga de tareas y el reparto desigual de expedientes