no logra poner fin al escándalo que sacude a uno de sus principales cabeceras, News of the World, tras ser acusada ayer de continuar realizando escuchas telefónicas ilegales.
La ex ministra británica laborista de Cultura ha contratado a un bufete de abogados para descubrir quiénes pincharon su teléfono móvil en 28 ocasiones.
Quiere que se averigüe si su número de teléfono particular estaba en la lista de un investigador privado contratado por el dominical News of the World.