El TSXG sostenía en su sentencia que los datos económicos revelaban «un deterioro generalizado, importante y estructural de la situación económico-financiera»
El precio de cuatro millones fijado por el inmueble retrajo a los posibles compradores, y los liquidadores decidieron entonces someterlo anteayer a subasta pública a partir de un importe de 2,8 millones de euros