Sanxenxo iza la bandera roja en todos sus arenales tras recogerse más de cien ejemplares en una sola playa de una especie ante la que, en caso de picadura, «no hay que lavar con agua dulce»
Confundir Río Azor con Riazor, pensar que los hórreos son sepulturas y que todas las playas tienen agua caliente y arena fina son otras de las anécdotas de los visitantes