Los abogados de la asociación que preside Gloria Lago señalan que los ataques a sus carteles pueden suponer delitos de coacciones, odio y contra el ejercicio de los derechos fundamentales y de las libertades públicas
Llueva o apriete el calor, en el «pueblecito de los hórreos» no coge un alfiler. Hay quien cree que se llama Cambados... en su caso es confusión, no como los que enredan con la toponimia
Natural de Brasil, propietaria de un centro de estética y madre de familia numerosa a los 26 años, dice: «No creo que abortase por mis ideas religiosas, pero me gustaría haber tenido ese derecho»