Manolo García y Quimi Portet se subieron el sábado al monte, al de O Gozo, para volver por todo lo alto. El Último de la Fila reunió durante dos horas largas en Santiago a más de 20.000 personas que, en un esperado reencuentro, corearon los temas más míticos de una banda que demostró seguir en plena forma, himnos cuya letra nadie ha olvidado. Habían pasado 30 años de la última vez; pareció que había sido anteayer
Paco Rodríguez