Juzgado por ambos bandos en Asturias durante la Guerra Civil, el que fuera coronel director de la Fábrica de Armas se negó a huir pese a que tuvo la oportunidad y fue finalmente ejecutado
Miguel Ángel Montes y sus hijos Adrián y Roberto, herederos de una saga de feriantes del siglo pasado, amplían el negocio móvil que nació en Gondomar con una fábrica para distribuir por toda Galicia