Algunos ortodoxos radicales quemarán públicamente una foto de la cantante como señal del «futuro castigo divino» y «advertencia de los suplicios que le esperan en el más allá»
La carrera de la artista y sus espectáculos han estado siempre caracterizados por una constante provocación, recurriendo a cuestiones delicadas como la religión, la homosexualidad o los símbolos nacionales
EE. UU. y el estado de Israel criticaron la aprobación de la candidatura de la ciudad donde tradicionalmente se sitúa el nacimiento de Jesucristo, administrada por la Autoridad Palestina