Un error en el servicio provocó que los afectados fueran atendidos en el HULA, aunque están fuera de peligro. «Estamos consternados, no es plato de gusto para nadie», explican desde el negocio
El Concello alega motivos de seguridad y que no se contemplan en las bases y los pulpeiros apelan a la tradición y cuentan dificultades para cumplir las reservas