Lolo, un ceramista de O Corgo, guarda en siete locales repartidos por varias casas de Anseán más de 3.500 vasijas y piezas de barro que fue reuniendo en más de 20 años
Lolo, un ceramista de O Corgo, guarda en siete locales repartidos por varias casas de Anseán más de 3.500 vasijas y piezas de barro que fue reuniendo en más de 20 años