El hombre, cuya identidad no ha sido facilitada y permanece retenido en una comisaria del sur de Londres, fue arrestado bajo la sospecha de interceptar mensajes de voz de teléfonos móviles.
También hoy declarará una persona de forma anónima, que responderá con las iniciales «HJK», cuyo teléfono fue supuestamente intervenido tras iniciar una relación con una personalidad famosa.
Los padres de Madeleine, que comparecieron ante el juez que lleva el caso de las escuchas ilegales, dicen que el dominical de Murdoch los coaccionó para conseguir una entrevista.
El detective contratado por un periodista del dominical para realizar las escuchas borró mensajes del contestador, lo que hizo creer a los padres de Dowler que su hija seguía con vida.
El magistrado deberá evaluar «la cultura, la práctica y la ética de la prensa» tras el escándalo de los pinchazos a teléfonos móviles de ricos y famosos efectuados por ese desaparecido rotativo británico.