El Ministerio de Inmigración francés no quiso precisar cuántos de los expulsados rumanos eran gitanos y señaló que 7.447 habían salido de Francia «de forma voluntaria».
La Comisión se da por satisfecha con las promesas de cambios. Nicolas Sarkozy se jacta de su victoria y se declara «muy feliz de que haya triunfado la razón»