La niña y su bebé han sido sometidos a un reconocimiento pediátrico, mientras la Junta de Andalucía investiga en qué circunstancias están, sin descartar ninguna medida.
Para efectuar los análisis pertinentes, los expertos del INML exhumaron en julio pasado los restos mortales del matrimonio y tomaron muestras genéticas de sus ADN.