Según una encuesta de la Comisión Europea, un 20% de los españoles entre 15 y 24 años considera que consumir una o dos veces esta sustancia conlleva un bajo riesgo.
A causa de las lesiones, el menor se quedó en estado vegetativo sin posibilidad de mejora con una incapacidad del 98 % y necesita de la asistencia constante de terceras personas.