Un grupo de empresarios nacionales que había mostrado interés por la compañía ha retirado la oferta de compra ante la falta de consenso entre los sindicatos.
El titular de Interior augura que a finales de año habrán llegado a Italia unas 30.000 personas y recalcó que el país no ha violado los derechos de los gitanos como ha manifestado el Consejo de Europa