El manacorí logra el tercer y decisivo punto de la final tras derrotar al argentino Del Potro (1-6/6-4/6-1/7-6) en un encuentro que comenzó cuesta arriba.
«Me están fallando cosas que siempre había tenido, como la explosividad y el ímpetu que provocaban agobio en los rivales», analizó el número dos del mundo.