Era un día más de los que Fernando de Santiago dedicaba a hacer trial con su moto. Pero en esa fecha, hace 20 años, se perdió en los montes de Pantón y se encontró «con el paraíso». Había llegado a Míllara, «una aldea abandonada pero situada en un lugar excepcional, con viñas, olivos, alcornoques y muchos cerezos», recuerda.
La mayor parte de las concesiones de las principales hidráulicas de la comunidad expirarán dentro de entre 30 y 40 años, tras cerca de cien produciendo electricidad
MÁS ALLÁ DE LA COMIDA Y DEL PAISAJE, el que viene por aquí se lleva experiencias de esas que dejan huella. Varios turistas nos cuentan qué se llevan de vuelta en su maleta. Y todos coinciden que parte del equipaje son sus ganas de repetir.