María Oruña vuelve con un crimen y una leyenda, seguida de 200.000 lectores. La historia fluye en «El bosque de los cuatro vientos», que nos adentra en Santo Estevo de Ribas de Sil por la maleza del tiempo. «No sabía que el parador tuviese un bosque privado, ¡me alucinó!», revela
El exconselleiro de Presidencia, uno de los arquitectos del fraguismo, falleció a causa del coronavirus tras ir con su esposa a Lloret de Mar en un viaje del Imserso