El conselleiro de Mar explicó en Vigo que las precipitaciones y la temperatura del agua han debilitado los bivalvos y dice que la ciencia investiga una solución para evitar estos episodios de muerte masiva
Unos 400 mariscadores salieron a trabajar tras varias semanas de paro por las borrascas y constataron que el aumento de agua dulce provocó la muerte de gran cantidad de bivalvo