El astillero de la ría de Vigo entregó dos de altura y hace la tercera, ocho de interceptación y una más de velocidad punta; por ahora se desconoce qué destino tendrán las embarcaciones
Las obras llevadas a cabo en 1857, que se prolongaron durante varias décadas, ganaron al mar desde la acera sur de la plaza de Compostela hasta el actual Náutico