La «Río Iro», construida en los astilleros moañeses de Aister, está considerada por la Guardia Civil como la más rápida del mundo en propulsión «a water jets», y protagonizó una trepidante persecución en Chipiona. Los narcos incluso soltaron como señuelo dos lanchas de alta velocidad vacías para despistar a los agentes
E. V. Pita